En todo el mundo, el primero de mayo se conmemora el Día del Trabajo en honor a los Mártires de Chicago, Ill., obreros de una empresa estadounidense muertos en esa ciudad en el año de 1886, por llevar a cabo una huelga en demanda de una jornada laboral de ocho horas.
En julio de 1889 se realizó en París el Congreso Internacional con representantes de los trabajadores de varios países europeos, en el que decidieron crear la Segunda Internacional, una organización entre cuyos fines se encontraba el de propugnar por el establecimiento de una legislación laboral favorable a la clase obrera, La delegación francesa presentó la iniciativa para que se preservara en la memoria el sacrificio de los trabajadores caídos en la lucha por alcanzar las mejoras a las que todo trabajador tiene derecho. El Congreso aprobó la iniciativa y estableció que cada primero de mayo, las agrupaciones laborales efectuarían manifestaciones públicas, además de exigir mejoras en sus condiciones de vida.
En México, a partir de la última década del siglo pasado, la conmemoración de esta fecha se inició en lugares cerrados. Y no fue sino hasta el presente siglo que, en 1913, la Casa del Obrero Mundial, organización de trabajadores mexicanos fundada el año anterior, realizó el primer desfile obrero en la capital del país.
Fue durante la presidencia del general Alvaro Obregón en 1923, que la celebración del primero de mayo se instituyó como una fiesta de la clase obrera. En 1925 la CROM celebró el Día del Trabajo con un desfile obrero que tuvo como testigo de honor al presidente Plutarco Elías Calles. A partir de ese momento, se conmemora este día con diversos actos organizados pro los principales sindicatos y confederaciones de trabajadores, en prácticamente todas las ciudades del país.